El consumidor integra la moral en sus decisiones de compra.

En 2019 se aceleró la sensación colectiva de que es necesario replantearnos nuestra forma de relacionarnos con el planeta: como el protagonismo de los residuos plásticos, el impacto evidente y visible en el medio ambiente, con una legislación de los gobiernos que reacciona tarde y un consumo que inevitablemente impacta en el planeta.

La apelación que la crisis climática lanzó al ciudadano afectó a su relación con el consumo.

>> Se tradujo de inmediato como amenaza de sacrificio/renuncia. Ser sostenible significó renunciar y sacrificar comodidad, facilidad, etc. en un dilema entre lo que se quiere y lo que se debería hacer. Las compañías que ofrecieron alternativas sostenibles para el consumidor han sido reductores de ansiedad y permitieron el alineamiento moral.

>> Se mostraron abiertos y movilizados al cambio. Un 80% expresó que querría llevar un estilo de vida más sostenible. Especialmente sensibles en las categorías relacionadas con la industria, producto y distribución por su mayor tangibilización y sentimiento de culpabilidad/ responsabilidad.

>> Esperaron el liderazgo de las compañías. El mayor impacto se atribuyó a las compañías y empresas, más que al individuo, pero el consumidor se sintió responsable y requirió de las marcas “alianzas” para gestionar esa responsabilidad.

¿Cómo pueden ayudar las marcas?

En el objetivo de ser sostenible a nivel macro y a largo plazo, tengo que estar dispuesto a “jugarme” mi relación con el cliente: mi legitimidad/credibilidad como marca va asociada a exigirle también cambios al consumidor.

Ser sostenible es una forma de ser customer centric: La preocupación por la sostenibilidad introduce en la toma de decisiones del consumidor criterios más allá de su beneficio particular y cortoplacista, incluyendo al entorno.

La sostenibilidad atañe a operaciones y producto, no solo a RSC o marketing: Desde el diseño de nuestros productos y experiencia en punto de venta, pasando por nuestra logística o las alianzas con proveedores, la respuesta al desafío de la sostenibilidad es realmente un ejercicio puertas adentro.